Andalucía y Extremadura han confirmado en las últimas semanas de agosto tres fallecimientos por fiebre del Nilo Occidental, la enfermedad transmitida por mosquitos que las autoridades sanitarias autonómicas vigilan cada verano en las zonas de mayor presencia del vector.
La Consejería de Presidencia, Sanidad y Emergencias de la Junta de Andalucía ha confirmado esta semana la segunda muerte del año en la comunidad: un hombre de 89 años de Guadalema de los Quinteros (Utrera, Sevilla), tras la de otro vecino de Dos Hermanas de 82 años el pasado 5 de agosto. Andalucía acumula 54 casos diagnosticados en 2026 —37 leves y 17 graves—, con cuatro pacientes aún hospitalizados y 27 municipios en situación de alerta, la mayoría en la provincia de Sevilla.
En Extremadura, el Servicio Extremeño de Salud (SES) ha comunicado el primer fallecimiento del año por esta causa: una mujer de 68 años del área de Don Benito-Villanueva de la Serena, fallecida en el hospital de la localidad. La comunidad suma 24 casos en 2026 y el SES ha pedido a las ocho áreas de salud que mantengan la vigilancia activa.
El virus del Nilo Occidental se transmite por la picadura de mosquitos comunes (del género Culex) que se han alimentado previamente de aves infectadas, y la inmensa mayoría de las personas que lo contraen no desarrollan síntomas o solo tienen fiebre leve; los cuadros graves, con afectación neurológica, son poco frecuentes y suelen darse en personas mayores o con enfermedades previas. Las autoridades sanitarias recomiendan evitar el agua estancada en cubos, platos o fuentes del jardín, usar repelente y ropa que cubra la piel al atardecer y al amanecer —cuando el mosquito es más activo— y, en zonas rurales con casos declarados, vigilar también a caballos y mascotas ante signos de fiebre o apatía.
Fuentes: Infobae, datos de la Consejería de Sanidad de la Junta de Andalucía y que.es, datos del Servicio Extremeño de Salud (SES).


