Inmigración ilegal

La inmigración irregular vuelve a estar en el centro del debate público en España, en un año marcado por dos movimientos que a primera vista parecen contradictorios: el descenso de las llegadas irregulares registradas por el Ministerio del Interior y la entrada en vigor, el 12 de junio de 2026, del nuevo Pacto Europeo de Migración y Asilo. A continuación se recogen los datos disponibles de fuentes oficiales, organismos internacionales, ONG especializadas y centros técnicos, para que cada lector pueda formarse su propio criterio.

Qué dicen los datos, qué cambia en Europa y qué señalan las organizaciones especializadas

Los datos oficiales españoles

Según los informes quincenales del Ministerio del Interior, entre enero y junio de 2026 llegaron a España 12.138 personas de forma irregular, un 32,5% menos que en el mismo periodo de 2025 (17.990). El propio Interior recuerda que estas llegadas suponen solo el 6% del total de entradas de extranjeros en el país, tal y como recoge Euronews.

El descenso, sin embargo, no es homogéneo. Canarias, la ruta que concentró la mayor presión en 2025, registró una caída de en torno al 67-71% según el mes de corte, mientras que las llegadas terrestres a Ceuta se multiplicaron por más de dos (y en algunos balances trimestrales, por más de cuatro), según los datos difundidos por Infobae/EFE y por Moncloa. Es decir: la cifra global baja, pero la presión migratoria se ha desplazado de ruta, no ha desaparecido.

Muertes, asilo y advertencias de ONG y agencias de la ONU

El Informe Mundial 2026 de Human Rights Watch señala que, según ACNUR, hasta mediados de noviembre de 2025 habían llegado por mar a España más de 30.000 personas de forma irregular, en un año marcado por un fuerte aumento de las muertes de menores en el mar, y documenta dificultades de acceso al procedimiento de asilo en Ceuta y Melilla.

La Comisión Española de Ayuda al Refugiado (CEAR) señala en su balance anual que la tasa de reconocimiento de protección internacional en España cayó del 18,5% al 11,2% en 2025, el mínimo histórico dentro de la UE, mientras se resolvían 160.663 expedientes. CEAR vincula este descenso a lo que describe como una «profundización del enfoque securitario» del nuevo pacto europeo, con la expansión del concepto de «tercer país seguro» como uno de los puntos más discutidos, según recoge su presentación del Informe Anual 2026. En paralelo, España figura entre los 16 países de la UE señalados por no aplicar todavía la nueva directiva de acogida a solicitantes de asilo. Los datos completos de solicitudes y llegadas, actualizados mes a mes, están disponibles en el portal de datos de ACNUR España.

El nuevo Pacto Europeo de Migración y Asilo

El 12 de junio de 2026 entró en vigor el Pacto Europeo de Migración y Asilo (PEMA), aprobado por el Consejo de la UE en mayo de 2024. Según describe el propio Consejo de la Unión Europea, el objetivo declarado es dotar a la UE de fronteras exteriores sólidas, garantizar el respeto de los derechos de las personas y evitar que un solo país cargue en solitario con la presión migratoria, mediante procedimientos fronterizos comunes, reglas de acogida armonizadas y un mecanismo de solidaridad para repartir solicitantes entre Estados miembros. Los datos oficiales de la política migratoria de la UE sitúan las llegadas irregulares en unas 39.000 entre enero y mayo de 2026, un 40% menos que en el mismo periodo de 2025, según Frontex, recogido por este análisis.

La aplicación práctica del pacto está siendo desigual. Según Euronews, el objetivo de reubicación solidaria para 2026 era de 21.000 personas, pero los Estados miembros se han comprometido a acoger menos de la mitad, y Hungría y Eslovaquia no han ofrecido ninguna plaza. Al mismo tiempo, un grupo de países había pedido normas todavía más estrictas antes de la entrada en vigor del pacto, como recoge European Newsroom, mientras que organizaciones como Amnistía Internacional o ECRE (European Council on Refugees and Exiles) han advertido de que el nuevo marco puede debilitar el acceso efectivo al asilo, según recoge este análisis. El nuevo Reglamento de Retorno, aprobado por el Parlamento Europeo el 17 de junio de 2026, se votó en un pleno con gestos de tensión política visibles entre distintos grupos parlamentarios.

Qué dicen las fuentes técnicas: población, empleo e integración

Al margen del debate sobre fronteras, los análisis técnicos aportan otro ángulo: el del impacto estructural de la inmigración (regular e irregular) sobre la demografía y el mercado laboral españoles. La serie de análisis del Real Instituto Elcano sobre inmigración y mercado de trabajo detalla que la migración neta explica la práctica totalidad del crecimiento poblacional español de los últimos 25 años, y documenta diferencias notables de integración laboral y abandono educativo entre los distintos colectivos de origen (latinoamericano, africano, asiático y europeo), con series específicas para cada uno.

Por su parte, el informe técnico del Gobierno sobre la regularización extraordinaria —debatida a partir de una Iniciativa Legislativa Popular— toma como referencia la regularización de 2005 (577.000 personas) para estimar el posible efecto de una nueva regularización sobre los flujos migratorios futuros, y concluye, según sus propios datos, que el patrón histórico no respalda la hipótesis de que una regularización provoque un aumento posterior de las llegadas irregulares.

Los datos oficiales muestran, en definitiva, un descenso agregado de las llegadas irregulares a España que convive con un desplazamiento de rutas hacia Ceuta, un retroceso en las tasas de reconocimiento del asilo y un nuevo marco europeo cuya aplicación genera lecturas muy distintas según quién la analice: gobiernos, ONG de derechos humanos y centros técnicos coinciden en los números pero no siempre en su interpretación.